Experiencias de formación para empresas

Formación en liderazgo: hacia la empresa del mañana

¿Cómo se prepara una empresa para el futuro?

Bueno, el futuro es un asunto lo bastante serio, complejo y, sobre todo, incierto para que exista una única respuesta a esa pregunta.  Hay que mantenerse alerta a las señales del entorno, para tratar de anticipar posibles cambios en los gustos y preferencias de nuestros clientes y consumidores. Hay que apostar por la innovación y la digitalización, para ser capaces de dar soluciones novedosas ante esos nuevos derroteros por los que nos lleva el mercado. Pero si lo queremos es no limitarnos a seguir esas directrices que nos vienen marcadas, sino trazar nosotros un nuevo rumbo y diseñar nuestro propio futuro, entonces es imprescindible hacer otra cosa: apostar por la formación en liderazgo.

Así es. La organización que seamos mañana dependerá en gran medida del tipo de líderes que pongamos al frente de ese proyecto de futuro. La buena noticia es que no tenemos que esperar a que llegue ese día para asegurarnos de que tenemos a la gente adecuada pilotando el barco. Podemos empezar a preparar a esos líderes desde el presente. A los que ya ejercen como tales dentro de la organización, y a los que, por edad y experiencia, todavía no lo son, pero reúnen las condiciones para llegar a serlo dentro de unos años. A ambos podemos ayudarles a desarrollar aquellas competencias y habilidades que permitirán a nuestros potenciales líderes venideros conducir con éxito a la empresa a través de los desafíos que están por llegar.

Estas son las claves de una buena formación en liderazgo con mirada de medio y largo recorrido.

  • Identifica. Lo primero que es necesario hacer es identificar a esos profesionales emergentes que podrían llegar a convertirse en los líderes de nuestra empresa en los próximos años. Una labor en la que nos será muy útil la labor de observación y feedback continuo que realicen con ellos los mandos, así como la ayuda de distintas herramientas técnicas de evaluación e identificación de potencial.

  • Prepara un plan. Una vez identificados los potenciales líderes, hay que trazar un itinerario que incluya tanto un plan de carrera individualizado para cada candidato, como un programa formativo y de mentorazgo que contemple aquellos aspectos relevantes en el liderazgo del mañana.

  • Mentorazgo. Además de la capacitación propiamente dicha,la figura de un mentor que, desde su experiencia y visión, acompañe y ayude a los nuevos líderes a manejarse en situaciones complejas de las que carecen de experiencia es otra clave de la formación en liderazgo.

  • Programa. En nuestro programa de formación no pueden faltar algunos de los contenidos clave en el liderazgo del presente y del futuro, como las competencias digitales, la capacidad de innovación, la orientación a la acción y a resultados, la resiliencia y tolerancia a la presión, la capacidad de análisis y organizativa o el pensamiento estratégico.

  • Clave humana. El líder del mañana tendrá que trabajar en entornos muy tecnológicos, pero en los que lo que marcará verdaderamente la diferencia será el factor humano. Por esta razón, además de dominar la tecnología, los líderes deberán ser guías que inspiren y ayuden a sus equipos a conseguir los resultados y trabajar alineados en la misma dirección. Habilidades de comunicación, inteligencia emocional, creatividad, pensamiento crítico o capacidad de colaboración serán materias en las que también necesitan ser instruidos.

  • Programa experiencial y participativo. Finalmente, la propia formación en liderazgo tiene que adaptar unos formatos lo suficiente dinámicos y motivadores, basados en el learning by doing y aplicables al día a día para que esa formación tenga un impacto real, progresivo y palpable en sus beneficiarios. Para que el líder del mañana comience a serlo desde el hoy.